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Editorial: ¿Es el dinero el único incentivo que puede ser bien recibido por los empleados?

incentivosempleadosmexicoHace algún tiempo, en una serie de televisión española que trataba sobre lo que ocurría en la redacción de un periódico en Madrid, se presentó un capítulo en el que al alcanzar las ventas que los directivos del diario habían fijado como meta, todos los miembros del equipo recibirían estímulo. Entre los reporteros, se corrían las apuestas para ver quién era el que acertaba al tipo de recompensa que recibirían. Algunos hablaban de un premio en efectivo, otros de unos días de descanso y algunos más de una gran fiesta en la playa con gastos pagados. Finalmente ninguno acertó. La Directora de la sección decidió que lo mejor sería regalarles generosas piezas del mejor jamón ibérico que pudo encontrar.

Por supuesto que al recibir tremendas piernas de jabugo, el grupo de reporteros se llevó una gran sorpresa y una enorme decepción. De quién había sido la brillante idea de regalar jamón ibérico, por fino que fuera, a mujeres y hombres que, además de vivir solos y de forma acelerada, tenían gustos muy alejados a los de un sibarita.

Aunque éste es un caso ficticio, no por eso, deja de ser parecido a muchos otros que se presentan en la vida real. Por eso, nos preguntarnos: ¿Es el dinero el único incentivo que puede ser bien recibido por los empleados?

Estudios recientes practicados en diferentes países de distintos continentes, señalan que además del dinero existen otros medios para incentivar o reconocer a los empleados. Aunque el dinero adicional siempre es bien recibido, estos análisis revelan que los estímulos y recompensas que no están ligados al aspecto económico, no sólo son bien aceptados en los niveles más altos de la pirámide organizacional. Se ha comprobado que en los niveles donde los sueldos son más reducidos, lo que podríamos llamar “premios en especie”, también son vistos con buenos ojos.

Lo cierto es que para lograr que un programa de motivación laboral funcione, es muy importante tener en cuenta, además del nivel organizacional al que se pretende estimular, la edad, los intereses y el momento de vida por el que atraviesan los empleados; lo cual permitirá crear programas en los que no sólo don dinero juegue un papel fundamental

Por ejemplo, si usted desea motivar a un grupo de mujeres jóvenes con hijos pequeños, en lugar de dinero, podría ofrecerles como premio por el cumplimiento de sus metas, mayor flexibilidad en los horarios para que pueden estar más al pendiente de sus pequeños.

Si la motivación debe estar encaminada a un grupo de jóvenes profesionistas entre los que se encuentran sus futuros directivos, el presupuesto destinado a los incentivos bien podría ser invertido en el pago de cursos de capacitación, de estudios de postgrado, el perfeccionamiento de un segundo o tercer idioma e, incluso, asignarles un mentor que pueda guiar sus pasos dentro de la organización.

En los casos donde la retribución fija es suficiente para mantener un estilo de vida desahogado y hasta con lujos, medias como la posibilidad de trabajar desde casa, la flexibilidad en los horarios y la capacitación profesional constante, son un buen recurso para impulsar a los empleados en el cumplimiento de las metas.

Sin importar cuál sea el nivel que ocupa un empleado, está comprobado que su motivación al trabajo está estrechamente ligada a la interrelación que puedan establecer con quienes ocupan niveles superiores dentro de la empresa. De ahí que cuando los directivos, gerentes y jefes, se ocupan de escuchar, entender y compartir información importante con sus colaboradores, se crean lazos sólidos de compromiso, sin necesidad de que intervenga el dinero.

Por todo esto, podemos asegurar que para contar con programas efectivos de recompensa o de motivación para el cumplimiento de metas específicas, no es necesario hacer una repartición indiscriminada del presupuesto disponible, lo importante es ser creativo para poner en práctica medidas que resulten menos costosas pero atractivas para su equipo de trabajo.

Que no le pase lo que a la jefa de aquel grupo de reporteros, quien para enmendar su error tuvo que conseguir presupuesto adicional para reconocer a su equipo, de la forma más común: en efectivo; por supuesto además de la pierna de jabugo.

2 comentarios el “Editorial: ¿Es el dinero el único incentivo que puede ser bien recibido por los empleados?

  1. Un caso que algo tiene que ver con esto, porque tampoco intervenía el dinero, era que en mi empresa, el día de cada cumpleaños de los trabajadores, enviábamos a sus casas una carta en la que lo felicitábamos y le recordábamos lo importante que era para la empresa. Con sencillas cosas así conseguíamos crear esos sólidos lazos de compromiso de los que habláis.

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